Debajo del bullicio de Estambul hay un espacio húmedo y silencioso que parece de otro mundo. En este sitio subterráneo, conocido como Yerebatan Sarayı o “Palacio Sumergido”, destacan dos esculturas reutilizadas como bases de columnas.
La cisterna basílica fascina por su mezcla de ingeniería antigua, sombras y reflejos en el agua. Ese contraste crea una atmósfera que impulsa la curiosidad de visitantes desde Chile y el mundo.
Lo que alimenta el misterio es simple: las piezas están giradas. Esas cabezas y su posición inusual generan mitos, teorías y preguntas sobre su origen y función.
La ubicación ayuda: queda a poco más de 100 metros al sudoeste de Santa Sofía, en el corazón patrimonial. Es un lugar fácil de sumar en una ruta por la zona histórica.
En este artículo repasaremos su historia, su arquitectura y, finalmente, el enigma de las esculturas. Al terminar, sabrás qué se confirma, qué se interpreta y por qué el misterio sigue vigente.
Conclusiones clave
- La cisterna basílica es un depósito subterráneo famoso por su atmósfera única.
- Dos cabezas medusa reutilizadas como basas concentran el interés y las preguntas.
- Está muy cerca de santa sofía, en el centro histórico de Estambul.
- Su misterio surge de la posición invertida de las esculturas.
- El artículo explicará historia, arquitectura y teorías sobre las piezas.
Historia de la cisterna basílica: el “Palacio Sumergido” que guardaba agua para la ciudad
En el siglo VI, Constantinopla afrontó una necesidad urgente: asegurar reservas de agua para sobrevivir a disturbios y asedios.
Bizancio y Constantinopla en el siglo VI: la obra de Justiniano I en el año 532
La cisterna basílica se construyó en 532 bajo el emperador Justiniano I, en pocos años tras los disturbios de Niká. Fue una obra rápida y masiva pensada para la defensa y el abastecimiento.
Por qué se construyó: reservas de agua ante asedios y la vulnerabilidad del Acueducto de Valente
La razón fue práctica: si el Acueducto de Valente quedaba dañado, la ciudad necesitaría depósitos subterráneos. Estas cisternas funcionaban como seguro hídrico para la población y la corte.
Del Gran Palacio al palacio Topkapi: cómo siguió abasteciendo a la ciudad tras 1453
Originalmente abasteció al Gran Palacio de Constantinopla y, tras 1453, siguió sirviendo al palacio Topkapi durante la época otomana.
“P. Gyllus halló el acceso moderno investigando relatos de vecinos que sacaban agua desde sótanos.”
Tras siglos de usos diversos —almacén y reparaciones— la estructura recibió restauraciones en 1723, el siglo XIX, 1968 y 1985-1987. Abrió al público en 1987, ya consolidada como un monumento seguro y sorprendente.
Cisterna Basílica Medusa: arquitectura subterránea, columnas y dimensiones que impresionan

Dentro del corazón histórico de Estambul se encuentra un recinto subterráneo cuya escala impresiona desde la entrada. Este espacio funciona como una verdadera “catedral” bajo tierra por su altura, ritmo y reflejos de agua.
Ubicación exacta y contexto
El sitio está en el distrito de Fatih, a pocos metros de Santa Sofía. Para quienes usan mapas, las coordenadas útiles son 41°00′30″N 28°58′41″E.
Medidas y capacidad
El recinto mide aproximadamente 143 m por 65 m, un área cercana a 9.800 m². Su capacidad estimada varía entre 80.000 y 100.000 m³ de agua, suficiente como reserva estratégica para la ciudad.
El “bosque” de columnas y materiales
El conjunto incluye 336 columnas dispuestas en 12 filas. Cada pilar alcanza cerca de 9 metros y se separa por 4,8 metros, creando un patrón rítmico y majestuoso.
| Elemento | Medida | Detalle |
|---|---|---|
| Dimensiones | 143 × 65 m | Área ≈ 9.800 m² |
| Capacidad | 80.000–100.000 m³ | Reserva urbana histórica |
| Columnas | 336 / 9 m | Separación 4,8 m; estilos jónico, corintio y dóric |
| Acceso actual | 52 peldaños | Pasarelas y restauraciones (1985–1987) |
Las columnas reutilizadas provienen de canteras de Anatolia y muestran capiteles jónicos, corintios y algunos dóricos. Los muros de ladrillo refractario y el mortero Horasan hacen que el edificio fuera impermeable, y los acueductos traían agua desde los bosques de Belgrado, a casi 20 kilómetros.
Hoy el recorrido combina escaleras y pasarelas sobre el espejo de agua. Las limpiezas de finales del siglo XX retiraron miles de toneladas de lodo para permitir la visita pública y protegen este lugar como atractivo patrimonial. Para planificar una ruta histórica similar puedes ver destinos históricos recomendados.
Las cabezas de Medusa boca abajo: mitos, teorías y el origen del “misterio”
Un par de esculturas talladas concentran leyenda y práctica en un mismo punto. En la esquina noroeste se encuentran las cabezas reutilizadas como base de dos columnas, una colocada de lado y la otra boca abajo.
Quién era Medusa en la mitología
En la tradición griega, el poder de la gorgona residía en su mirada, que convertía en piedra a quien la enfrentara. Perseo evitó la mirada directa usando un escudo como espejo para decapitarla y llevar su nombre como talismán.
Ubicación y disposición
Las dos piezas aparecen en la esquina noroeste, justo en la base de dos columnas. La posición —una de lado y otra boca abajo— es la que alimenta el misterio entre visitantes.
Dos teorías principales
- Teoría protectora: invertir y orientar el rostro hacia un lado o boca abajo serviría para anular su supuesto poder petrificante.
- Teoría práctica: los canteros tardíos reutilizaron bloques de un edificio romano para nivelar columnas; la función fue estructural, no ritual.
Se cree que las piezas provienen de un edificio del último período romano, aunque su origen exacto sigue incierto. Esa ambigüedad —entre mito, técnica y economía constructiva— explica por qué las cabezas siguen atrayendo la atención siglo tras siglo. Para ampliar la historia puedes ver un relato detallado y otra perspectiva en esta página.
Conclusión
Conclusión
Visitar la cisterna basílica muestra que, desde 532, la ciudad resolvió un problema vital: almacenar agua para sobrevivir a asedios y cortes de suministro.
Su escala y el orden de 336 columnas explican cómo funcionó como reserva estratégica y sorprenden al recorrer sus pasarelas. Las cabezas reutilizadas mezclan mito y práctica; su disposición invita a mirar con curiosidad, no solo con la cámara.
Si piensas viajar desde Chile, llega con calma: observa las bases, siente el silencio y reflexiona sobre la ingeniería antigua. Para más contexto histórico puedes ver una guía completa y, si te atraen los mundos subterráneos, explora otras ciudades bajo tierra.



